Cómo la tecnología puede ayudar a resolver problemas sociales

Como Charles Dickens observó tan astutamente sobre la vida durante la Revolución Francesa en “Un cuento de dos ciudades”, fue el mejor y el peor de los tiempos. Se podría decir lo mismo hoy. La Cuarta Revolución Industrial de redes y plataformas tecnológicas podría inaugurar una era de desorganización societal masiva, así como una cooperación social sin precedentes. La prevalencia de este último depende de la capacidad de las entidades sin fines de lucro y del sector social más amplio para impulsar su impacto colectivo mediante la adopción de los nuevos modelos de negocio que están interrumpiendo el mundo con fines de lucro. También dependerá de si pueden adoptar lo que llamamos “cambio social como plataforma” o SCaaP.

Durante la turbulenta década de 1960, Bob Dylan escribió las siguientes letras de gran alcance para “The Times They Are A-Changin ‘” que parece a propósito para hoy. Vengan a reunirse alrededor de la gente, dondequiera que vayan, y admitan que las aguas alrededor de ustedes han crecido. Y acepte que pronto, usted será empapado hasta el hueso. Si tu tiempo para que vale la pena savin, entonces es mejor empezar swimmin o te vas a hundir como una piedra. Por los tiempos que están cambiando. “En ese momento, las protestas contra la guerra gobernaron el día. Se produjo una colisión generacional sobre el futuro de América. Y todas las imágenes de una nación que se deshacía en sus costuras estaban adornadas con un nuevo medio de comunicación TV que estaba llegando a la mayoría de edad.

Las redes sociales un medio para mejorar masivamente

Y así es hoy. La Cuarta Revolución Industrial lo que Klaus Schwab (fundador del Foro Económico Mundial) define como la fusión de tecnologías que borran las líneas entre las esferas física, digital y biológica está sobre nosotros. Mientras tanto, el nacionalismo está colisionando con el globalismo, el aprendizaje automático y la inteligencia artificial avanzando geométricamente, y el calentamiento global está en un camino directo para cambiar la naturaleza misma de nuestro planeta. A pesar de estos muchos desafíos, esta revolución, como las muchas que lo han precedido, también viene con una gran promesa de oportunidad.

Sin duda, hay razones para un gran optimismo. En los últimos 30 años, la tasa mundial de pobreza se redujo a la mitad, y muchas de las personas más pobres del mundo se volvieron significativamente menos pobres. Estas ganancias reflejan mejoras dramáticas en salud y educación, incluyendo avances en la expectativa de vida, mortalidad infantil, provisión de servicios de salud, entre otras áreas importantes. Además, la mayoría de estas ganancias son anteriores a la integración efectiva de las tecnologías digitales en la causa. En resumen, es razonable argumentar que el potencial de los “cambiadores” sociales armados con las plataformas digitales actuales en asociación con grandes y crecientes redes virtuales puede mejorar dramáticamente la condición humana.

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